Infectamos el agua y nadie quiere verlo
- ElHeraldo DeAcuña

- 24 mar
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Antonio Juárez Trueba dejó el Siapa. El gobernador Pablo Lemus le agradeció, pero la verdad es que se va debiéndole demasiado a la ciudad. No hizo lo suficiente. No pudo administrar la catástrofe porque la crisis reventó y se salió de las tuberías con color y olor a podrido. Ocultó la información hasta donde más pudo y tampoco se hizo de los datos adecuados para tomar decisiones correctas. Así enfrentó la peor crisis del agua en la historia de la capital de Jalisco y su metrópoli: sin saber, sin datos, sin diagnóstico.






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